Estados Unidos se convirtió en el primer finalista del Clásico Mundial de Beisbol tras vencer 2-1 a República Dominicana en Miami. El duelo reunió a numerosas estrellas de Grandes Ligas y mantuvo tensión constante. Con orden en el montículo y bateo oportuno, el equipo norteamericano aseguró su lugar en el partido decisivo.
La novena dominicana tomó ventaja temprano gracias a un jonrón de Junior Caminero en la segunda entrada. Sin embargo, el equipo estadounidense reaccionó con serenidad y mantuvo presión ofensiva constante. Mientras tanto, el pitcheo logró contener a una alineación caribeña poderosa que había dominado ampliamente durante el torneo.
En la cuarta entrada, Gunnar Henderson conectó un cuadrangular para empatar el marcador. Posteriormente, Roman Anthony impulsó la carrera definitiva también con jonrón. Desde entonces, el relevo estadounidense mantuvo control absoluto del encuentro y cerró el triunfo que coloca a la selección de las barras y las estrellas en la final.
