Sergio Pérez mostró avances sólidos en el segundo día de pruebas en Bahréin, porque redujo más de un segundo el mejor registro previo de Cadillac. El mexicano completó cincuenta vueltas y firmó 1:35.369, consolidando progresos técnicos tras un arranque complicado para la escudería estadounidense.
Además, su rendimiento permitió apagar alarmas internas luego de fallas electrónicas recientes. Aunque terminó decimocuarto, la evolución respecto a Valtteri Bottas fue evidente. Mientras tanto, Mercedes y McLaren mantuvieron un cerrado duelo en la cima, con Antonelli y Piastri separados apenas por milésimas.
Así, Cadillac cerró la jornada con sensaciones más optimistas rumbo al arranque en Australia, porque la consistencia en tandas largas empieza a tomar forma. Pérez, sereno y metódico, confirmó que el proyecto requiere paciencia, aunque ya muestra señales alentadoras dentro del exigente paddock mundial.
