La Fiscalía General de la República informó que el descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido en diciembre fue provocado por exceso de velocidad. La locomotora circulaba a sesenta y cinco kilómetros por hora en una zona de curvas, superando el límite permitido, lo que ocasionó el siniestro con víctimas mortales.
De acuerdo con los peritajes, la “caja negra” y testimonios confirmaron que el tren operaba correctamente y no presentó fallas mecánicas. La infraestructura ferroviaria tampoco mostró daños previos. Sin embargo, se determinó que el convoy recorrió gran parte del trayecto a velocidades superiores a las autorizadas.
La fiscal Ernestina Godoy señaló que se ejercerá acción penal por homicidio y lesiones culposas. Precisó que el tren alcanzó hasta ciento once kilómetros por hora en tramos rectos. Las investigaciones continúan para deslindar responsabilidades por el accidente que afectó al Corredor Interoceánico en Oaxaca.
