Josh Allen firmó una actuación de carácter para guiar a Buffalo a una victoria histórica 27-24 sobre Jacksonville en la ronda de comodines. El mariscal resistió castigos, tomó decisiones precisas y condujo a los Bills a su primer triunfo como visitantes en playoffs en más de treinta años.
El quarterback completó 28 de 35 pases para 273 yardas y una anotación, además de sumar dos touchdowns por tierra. Su capacidad para evitar capturas y cuidar el balón neutralizó la presión defensiva de Jacksonville, especialmente en un juego donde el ataque terrestre de Buffalo fue limitado.
En el cierre, Allen selló el triunfo con una serie ofensiva decisiva y la defensa respondió interceptando el último intento de los Jaguars. Buffalo rompió una larga racha negativa fuera de casa en postemporada y avanzó a la ronda divisional con confianza renovada y ambiciones firmes en la Conferencia Americana.
