El Poder Ejecutivo afina una reforma electoral que propone adelgazar el Congreso y reducir el gasto en elecciones, ante el crecimiento sostenido del financiamiento público. Para 2026, el costo nacional político-electoral superará 25 mil millones de pesos, impulsado por presupuestos constitucionales del INE, partidos políticos y tribunales electorales.
Del total, el Instituto Nacional Electoral ejercerá más de 14 mil millones de pesos, principalmente en nómina y proyectos específicos, mientras que las prerrogativas a partidos ascenderán a 7 mil 737 millones. A ello se suman recursos para el TEPJF y organismos estatales, cuyos gastos varían según decisiones de congresos locales respectivos.
La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que la iniciativa será enviada al Congreso en febrero de 2026. Entre sus ejes destacan reducir diputados y senadores, así como recortar financiamiento a partidos. El debate legislativo se anticipa amplio, tras antecedentes de reformas anuladas y ajustes recientes.
