Vladimir Putin expresó a Nicolás Maduro su respaldo ante el conflicto con Estados Unidos y ofreció apoyo diplomático para defender la soberanía venezolana. Ambos revisaron la cooperación bilateral y celebraron los avances de la reciente comisión conjunta.
Maduro denunció el “secuestro” de un buque con 1.9 millones de barriles de crudo y acusó a Washington de iniciar una “piratería criminal” en el Caribe. Indicó que ordenó medidas para proteger las naves venezolanas y afirmó que el objetivo real estadunidense son las reservas petroleras.
La Asamblea Nacional aprobó la salida de Venezuela de la CPI, al considerar que el tribunal responde a intereses de Estados Unidos. Legisladores definieron la medida como un acto de dignidad y de rechazo al silencio frente al genocidio en Gaza y a las amenazas militares externas.
